La Sexualidad de La Mujer.

Hace una semana tomé un taller que se impartió sobre la sexualidad de las mujeres, en la colonia Roma, con temas muy interesantes. La razón de estas pláticas fue abrir la conversación a temas que hoy, como mujeres, nos suceden y por muchas veces estamos desinformadas. 

Una de las pláticas que más me resonó fue con relación a la sexualidad y como aún hoy día siguen existiendo tabúes con respecto a este tema y la falta de información por parte de las escuelas y sobre todo por parte de nuestros padres.

Ahora, yo sé que es difícil poder acceder a este tipo de información cuando la mayoría de las familias mexicanas tienen la creencia de que el placer en las mujeres es algo malo, como si fuese del diablo. Nos han enseñado que sentir está mal y esto, tristemente, ha provocado una represión en las mujeres. Fuimos educadas a no escuchar nuestro cuerpo más sólo ser el medio por el cual los hombres liberan su energía.

Hombres y mujeres poseemos energía masculina y energía femenina. La energía masculina es la que da y la femenina la que recibe. Idealmente deberíamos estar conectadas con ambos de manera equilibrada. 

La energía masculina, vive en nuestro primer chacra, mejor conocido como Chacra Raíz o Muladhara que se encuentra localizado en la base de la espina dorsal expandiéndose hasta el área genital. Este Chacra regula nuestros instintos básicos – supervivencia, protección y la perennización.  

En las mujeres esa energía acumulada es bendita y sanadora, es la energía de la creatividad y de la vida, ya que somos las creadoras. Nuestra sexualidad no debería ser un peso o un trauma, es el camino a nuestro amor propio. 

Esta energía acumulada al sentir placer no sólo debería quedarse en el primer chacra, sino poder expandirla por todo nuestro cuerpo. Una de las herramientas hermosas para poder llenarnos de la energía del auto-amor, auto-conocimiento y empoderamiento es a través del Yoga Kundalini, entre otras – ésta nos ayuda a elevar nuestra frecuencia por todo el cuerpo; y sólo vamos a elevarla cuando la reconozcamos plenamente como parte de nosotras y nuestra trascendencia. 

El humano está diseñado a tener placer en todas sus formas. Cuando éramos niños y empezábamos a sentir en el área de los genitales este placer, que no sabíamos a que estaba relacionado, estábamos en éxtasis; porque de pequeños nos convertimos en un gran genital y todo lo que sucede a nuestro alrededor se vuelve en una experiencia sensorial. No cuestionamos nada y simplemente sentimos. 

Como alguna vez escribí en uno de mis post pasados, el sexo no es de dos cuerpos, pero de la conexión de dos almas y más que de dos almas, es nuestra propia relación y amor hacia nosotras mismas y ésta sólo será posible cuando estamos en completa presencia y nos dejemos perder el control. 

El humano por excelencia tiene aún la idea ingenua que tenemos control alguno de lo que nos rodea – y a decir verdad solo tenemos la ilusión de que tenemos el control y como seres racionales que somos necesitamos creer e idealizar que nuestros más grandes deseos se van a materializar como los imaginamos, cuando la realidad es que el Universo nos sorprende con infinidad de caminos y respuestas – entonces, cuando dejemos que el control rija nuestras vidas empezaremos a fluir en la frecuencia de la confianza y el amor. De la abundancia y del placer…De la gratitud. No cuestionamos; sólo agradecemos.

Cuando dejamos el control a un lado – en el plano sexual – nos conectamos con nuestro origen más primitivo. Seguramente han experimentado esta sensación, cuando se desnudan junto a otra alma, de respirar sólo por la boca, estos gemidos de placer se manifiestan por la boca. Respirar por la boca significa perder el control y perdemos el control porque lo que estamos experimentando es la manifestación corporal de algo sublime. Se vuelve liberador y es sanador. Nunca deberíamos reprimirlo.

  • Sexualidad.

Citando a Mary Pili Ojeda, “La sexualidad es un acto creado para llenarnos de vitalidad, gozo y trascendencia”. 

Tinder Para Latinos

CITAS EN TIEMPOS DE TINDER…

Tinder, Facebook dating, o cualquier otra app que ha salido para ligar, conseguir pareja o por qué no para una noche de sexo como la canción de Aventura y Wisin &Yandel. En fin, la primera vez que escuché la palabra Tinder fue hace 3 años, donde creo que aún se usaba más para tener una cita y luego tener sexo, o al menos fue lo que me tocó vivir en México a través de mis amigos. Lo digo así porque no me atreví a probar Tinder hasta hace un año y medio. Antes de eso prefería y en el fondo sigo prefiriendo más “old school” conocer a alguien por un referido, o en un seminario, o momentos que simplemente conoces a alguien y haces clic.

Sin embargo, hace un año y medio pensaba diferente, me hallaba en un momento de mi vida donde ya estaba cansada de que no se daba una relación de la que por más química que había, no había palabras, cuando digo esto lo digo literal, es como si estuviéramos en secundaria y ninguno de los dos sabía que decir. Al escribir esto me da risa ahora tan solo de recordar esos momentos. El punto es que al no haber funcionado esa situación decidí recurrir a Tinder, así es, me atreví a dar el salto, primero porque una de mis amigas me había recomendado TInder y otras apps, pero dije, para que tanto rollo, vamos a empezar con una y segundo porque sentí que ya era tiempo.

Y así fue, puse mi foto de perfil, mis intereses, mi edad y me puse a dar swipe right y left, y en aquel momento estaba ligando desde San Diego, California. La primera vez que lo utilicé para ser sincera realmente no me gustó nadie, y decidí intentarlo al día siguiente.  La segunda vez que di swipe right y left hice match y fue instantáneo. De esos momentos con los que haces clic con alguien, intercambias teléfonos y te quedas de verlo para una cita y quizá algo más, de esos momentos son de los que estoy hablando.

Y quisiera decirles que después vivimos felices para siempre estilo cuento de Walt Disney, jejeje pero no fue así necesariamente. Esa noche fue mágica y al día siguiente hubo sexo, y aunque salimos por algún tiempo, la relación pasó de besos a solo amigos  con muchísima química. Fue una relación que me marcó, con la que crecí, aprendí, con la que sané heridas de relaciones pasadas y  también con la que siempre voy a estar agradecida. Se podría decir que para haber sido mí primera vez… en Tinder, fue todo un éxito.

Con el pasar del tiempo aunque seguí utilizando la app, he caído en cuanta que no es lo mío, sobre todo esta app en particular porque sí, en Tinder van directo al sexo y estuvo bien en algún momento no me quejo y está bien si eso es lo que quieres y tienes ganas go for it. Pero si estás buscando algo más, no digo que no haya sus excepciones en Tinder, porque las hay, pero quizá sea tiempo de explorar otras puertas. Sí, quizá eso signifique probar otra de las tantas apps, referidos de tus amigos, salir de tu zona de confort y lanzarte a un bar, un networking, un seminario o quizá, solo quizá dejar que las cosas fluyan,  dejar de perseguir el amor y  permitir que te encuentre.

Ojo, con esto no quiero decir que no tomes acción, solo digo que esa acción también la pongas en ti misma (o), el cuidar de ti misma (o), el poner una intención en lo que quieres y seas ese jardín que atrae a las mariposas, y no la persona que va corriendo detrás de ellas. Y tú, quién quieres ser?

Angie Meléndez

¿Sexo casual es solo eso?

Desde que tenía 19 años empecé a ver series de televisión como Sexo and the city, en el que para los que lo vieron estaba basada en la vida de 4 amigas y particularmente sus relaciones sentimentales y sexuales.

Durante esa época vi lo que para ellas en sus 30 era súper normal, la forma en que empezaban sus relaciones. Algunas saliendo con las personas y conociéndolas, y otras veces buscando solo sexo.  Recuerdo que en aquellos momentos cuando salía con alguien de forma casual me decía, quizá cuando tenga 30 años ya no me va a doler cuando este tipo de relaciones casuales termine.

La verdad es que no sabía lo que no sabía en ese momento. Y pensaba que la edad daba experiencia, como la mayoría de la gente piensa. Aunque en realidad, no se trata de la edad, sino cuánto eliges aprender de cada experiencia, de en realidad tomar el desarrollo humano y espiritual como materia de vida aunque no aparezca en tu curriculum vitae.

¿Y a qué va todo esto? a que mientras que para unas y unos el sexo casual sea solo eso. Eso depende de que tan racional puedan ser las personas durante el sexo. Lo que muchos llaman separar los sentimientos de lo puramente físico. Y sabemos que por naturaleza esto les va mejor a los hombres, aunque también hay mujeres que lo saben diferenciar muy bien, sin involucrar su corazón. Y también hay hombres que involucran más sus sentimientos.

En la materia de las relaciones humanas, en realidad no hay una regla general como en las matemáticas. Si así lo fuera, no estaría yo escribiendo este artículo en este momento.

Pero siendo honesta con ustedes, nunca he sido de esa parte de la población que ha podido separar por completo una de la otra. Quizá porque en el fondo siempre he sido una romántica y en muchas ocasiones, vi más fantasía de lo que en realidad han sido algunas de mis relaciones pasadas.

Con la experiencia he aprendido, que conforme he desaprendido viejas creencias, y me he enfocado más en mi alma, me doy cuenta que para mí el sexo casual no es algo que me llena por completo. Y que incluso si es “sexo casual”, me gusta que haya más romanticismo y una llamada al siguiente día o incluso algo más bonito.

Porque en el fondo sexo no es lo único que he buscado en el pasado, pues además de placer, buscaba amor y conexión en otras personas. Y al mismo tiempo sé, como el amor es infinito y ese amor lo puedo encontrar dentro de mí y mi conexión con una fuerza superior, pero eso no significa que no requiera esa conexión física, mental, emocional y espiritual con otra persona.

Con esto no digo, que el sexo casual tenga algo de malo, para nada go for it, si eso es lo que quieres y necesitas, pero lo más importante es ser honesta contigo misma. Y si la verdad no es para ti, está bien, así como está bien si eres de las que puedes separar el sexo de los sentimientos. Porque como lo dije y lo vuelvo a decir, no hay una regla general, cada persona es única. Quizá los patrones emocionales sean similares pero cada alma es diferente.

Así que,  al final lo importante es conocerte y preguntarte si el sexo casual es solo eso, al menos  para ti, y tú ¿qué dices?

Angie Meléndez

Emprendedora y Coach del Bienestar y Mentalidad

VOL. I

Dating en 2019, ¡Qué complicado! ¿no? Ya de por sí las relaciones intrapersonales son difíciles, ahora más cuando con aplicaciones como Bumble / Tinder / Grindr y otras más, se usan en su mayoría – para encuentros casuales de una hora y listo desconectándonos un poco más de la intimidad mental, espiritual, emocional, entre otras; que ¡bueno! No es que yo esté en contra, personalmente estoy en estas apps como Bumble y ¡sí!, sí que me ha funcionado en temas de conocer gente con diferentes culturas, maneras de ver la vida y sobretodo poder conectar – ya sea mucho o poco – con otras energías diferentes o similares a la mía…y ha sido sumamente interesante y más cuando estas abierto a lo inesperado; y no voy a mentir, si puede llegar a ser un tanto fascinante…sin embargo yo me pregunto, ¿Cuántas personas, que usamos estas aplicaciones – hablando honestamente – están deseosos de desnudar un alma en vez de un cuerpo? Y ¡Ojo! Esto no significa necesariamente estar en una relación seria ni en un matrimonio – o sí – no lo sé, simplemente mi cuestionamiento va más enfocado hacia ¿cuántas veces nos damos realmente permiso de desnudarnos antes los otros, ser vulnerables y sentir con cada fibra de nuestro ser? así como me pregunto que tan dispuestos estamos a encontrar los deseos, aspiraciones, inquietudes de la persona con la que estamos…

Hoy día puedo ver una constante más grande de falta de empatía, valentía, coraje, entendimiento…Nos hemos vuelto, sin saberlo, en un catálogo de “Swipe Left” o “Swipe Right” por lo que si la cosa no funciona bien o simplemente fue ese encuentro sexual, ya no buscamos el más allá, nos vemos sumergidos nuevamente en estas aplicaciones a seguir pescando y tener encuentros remotamente memorables.

Y con todo esto, lo que me gustaría compartir con ustedes es que busquemos ser nuestro genuino ser con nosotros mismos primero y por ende con los que nos rodean.

El otro día empecé a leer un libro que me ha dejado sin palabras. Habla sobre las conexiones pero sobretodo como el sexo entre dos almas que se han re-encontrado puede llegar a ser una transformación sublime para ambos ya que se están sanando los dos, la energía que se comparte es la más pura y real y eso los eleva a una unión cósmica, tanto femenina como masculina. La energía de las dualidades. Porque somos duales y complementarios a la vez. Es la dirección sagrada del femenino hacia la luz generada por el masculino.

No dejemos que el sexo sólo se vuelva “mah” o que se vuelva en llenar vacíos. Estamos con este cuerpo para conectar, y una de las maneras más hermosas de comunicarnos y sentirnos sin palabras es a través de este acto sagrado – lo más cercano a una unidad que vamos a poder compartir con otra luz; a ese encuentro de igualdad de vibraciones y de amor, pero de un amor más real, más propio. Cada uno lo asume. Te reconoces y lo reconoces. Y finalmente – con esa apertura de corazones y sin saberlo pero si sintiéndolo – estás y están vibrando diferente

Seamos pacientes, la vida no se trata, ni te hace más “chingón” los muchos penes o vaginas que han pasado por tu cuerpo. 

Yo de verdad te invito a que desnudes primero un alma y llegues a la semilla de la intimidad más profunda que puede existir y cuando estés ahí las magia por si sola ocurrirá y eso es lo más loco e increíble que cualquiera puede sentir…Es entrar al principio del todo y cuando lo logres jamás volverás a ver el acto de una manera meramente física .