Libertad

DEJANDO IR…LIBERÁNDOTE

Cuando se trata de una relación, de una etapa de la vida, de una transición de carrera o de cierres en general. A veces pensaríamos que va durar toda la vida volvernos a levantar o como dicen algunos el tiempo lo va a solucionar.

En lo personal no creo que el tiempo sane las cosas sino las trabajas, si el cierre de una relación dolió y no hubo todo un proceso de aceptación y sanación probablemente vamos a durar con una herida abierta por mucho tiempo, y debemos darle la misma importancia que le damos a una herida física, el hecho que no la veamos con nuestros ojos, no significa que no la sentimos con nuestros corazones. Pero…

¿Cómo dejar ir?

1. Uno de los primeros pasos es que te acerques más a tu espiritualidad, a un Coach, terapeuta, healer o una mezcla de todo, lo importante es dar el primer paso. Sé que suena súper simple, pero este es un primer y gran paso, así que si te encuentras en este paso, reconócelo con todo tu ser, porque estás apunto de transformarte.

 2. Estar abierta (o) a sanar, a cambiar ideas, a atreverte a hacer las cosas diferentes de cómo las has hecho hasta entonces. Me refiero a que en el pasado tal vez te sirvió aferrarte a que algo no terminara, cuando la relación ya estaba oliendo a rancio por ejemplo.

 Y sí, sé que es súper gráfico decirlo de esa forma, pero es que a veces es tan claro el hecho de que es hora de cerrar un capítulo, en vez de quedarnos.

Cuando digo estar abierta o abierto, es dejarnos soñar de nuevo, de que todo lo que está sucediendo nos va a ayudar para trascender, en un nuevo trabajo, o negocio, en una nueva relación, pero lo más importante es en quién te estás transformando tu misma. En ver de frente tu fuerza, esa fuerza que siempre ha estado ahí y que a veces no nos atrevemos a reconocer, como dice la frase: “Eres más fuerte de lo que piensas”. Así que es tiempo de reconocer esa gran fuerza que llevas dentro.

3. Tener compasión contigo misma (o), tal vez lo has escuchado antes. Y con esto me refiero a darte ese espacio, ese cariño para ti misma. Y procurar estar alerta a lo que te estás diciendo. De nada sirve decirte cosas como: “Ya ves, volviste a hacer lo mismo”, mejor pregúntate ¿Qué estoy aprendiendo de esto? Y permitirte tener un tiempo para sanar.

Sí, sé que a veces parece que “no hay tiempo” para darte a ti misma(o). Pero créeme cuando te digo que tú eres tu prioridad principal y siempre hay tiempo para lo que le damos prioridad.

Y por último, y cómo algo extra es dar gracias a lo que decimos adiós, sea un cambio de carrera, cierre de relación romántica o no, ciclos pasados que se cierran. Darle gracias por lo que nos dieron, por lo que nos ayudaron, por lo que trajeron a nuestras vidas, por lo que aprendimos y por el momento vivido, esto va a traer alivio.  (Puedes escribirlo si quieres también)

Y aunque tal vez en un inicio no se sienta de esta forma, puedes comenzar con tomar la responsabilidad de toda la situación para apreciarla desde otro punto de vista y de verdad dejarte sentir esa gratitud por lo que fue, porque esa gratitud te lleva a dejar ir y dejar ir te lleva una hermosa libertad. J

Angie Meléndez

Emprendedora y Coach de Bienestar Holístico

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