CITAS EN TIEMPOS DE TINDER…

CITAS EN TIEMPOS DE TINDER…

Facebook dating, o cualquier otra app que ha salido para ligar, conseguir pareja o por qué no para una noche de sexo como la canción de Aventura y Wisin &Yandel. En fin, la primera vez que escuché la palabra Tinder fue hace 3 años, donde creo que aún se usaba más para tener una cita y luego tener sexo, o al menos fue lo que me tocó vivir en México a través de mis amigos. Lo digo así porque no me atreví a probar Tinder hasta hace un año y medio. Antes de eso prefería y en el fondo sigo prefiriendo más “old school” conocer a alguien por un referido, o en un seminario, o momentos que simplemente conoces a alguien y haces clic.

Sin embargo, hace un año y medio pensaba diferente, me hallaba en un momento de mi vida donde ya estaba cansada de que no se daba una relación de la que por más química que había, no había palabras, cuando digo esto lo digo literal, es como si estuviéramos en secundaria y ninguno de los dos sabía que decir. Al escribir esto me da risa ahora tan solo de recordar esos momentos. El punto es que al no haber funcionado esa situación decidí recurrir a Tinder, así es, me atreví a dar el salto, primero porque una de mis amigas me había recomendado TInder y otras apps, pero dije, para que tanto rollo, vamos a empezar con una y segundo porque sentí que ya era tiempo.

Y así fue, puse mi foto de perfil, mis intereses, mi edad y me puse a dar swipe right y left, y en aquel momento estaba ligando desde San Diego, California. La primera vez que lo utilicé para ser sincera realmente no me gustó nadie, y decidí intentarlo al día siguiente.  La segunda vez que di swipe right y left hice match y fue instantáneo. De esos momentos con los que haces clic con alguien, intercambias teléfonos y te quedas de verlo para una cita y quizá algo más, de esos momentos son de los que estoy hablando.

Y quisiera decirles que después vivimos felices para siempre estilo cuento de Walt Disney, jejeje pero no fue así necesariamente. Esa noche fue mágica y al día siguiente hubo sexo, y aunque salimos por algún tiempo, la relación pasó de besos a solo amigos  con muchísima química. Fue una relación que me marcó, con la que crecí, aprendí, con la que sané heridas de relaciones pasadas y  también con la que siempre voy a estar agradecida. Se podría decir que para haber sido mí primera vez… en Tinder, fue todo un éxito.

Con el pasar del tiempo aunque seguí utilizando la app, he caído en cuanta que no es lo mío, sobre todo esta app en particular porque sí, en Tinder van directo al sexo y estuvo bien en algún momento no me quejo y está bien si eso es lo que quieres y tienes ganas go for it. Pero si estás buscando algo más, no digo que no haya sus excepciones en Tinder, porque las hay, pero quizá sea tiempo de explorar otras puertas. Sí, quizá eso signifique probar otra de las tantas apps, referidos de tus amigos, salir de tu zona de confort y lanzarte a un bar, un networking, un seminario o quizá, solo quizá dejar que las cosas fluyan,  dejar de perseguir el amor y  permitir que te encuentre.

Ojo, con esto no quiero decir que no tomes acción, solo digo que esa acción también la pongas en ti misma (o), el cuidar de ti misma (o), el poner una intención en lo que quieres y seas ese jardín que atrae a las mariposas, y no la persona que va corriendo detrás de ellas. Y tú, quién quieres ser?

Angie Meléndez

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